APPA alerta de que unas exigencias renovables demasiado estrictas pueden frenar los centros de datos en España
El desarrollo de los centros de datos en España se encuentra ante un nuevo debate energético. Mientras el Gobierno plantea endurecer los requisitos de sostenibilidad asociados a estas instalaciones, APPA Renovables reclama que el modelo permita aprovechar mejor la electricidad renovable que actualmente no puede ser absorbida por el sistema.
La asociación comparte el objetivo de que los centros de datos funcionen con electricidad renovable, pero considera que la exigencia prevista en el proyecto de real decreto —que plantea cubrir al menos el 80% del consumo horario con nueva generación renovable— puede resultar excesivamente restrictiva en la actual situación del sistema eléctrico español.
Su propuesta pasa, precisamente, por elevar la ambición: alcanzar el 100% de consumo renovable, pero acreditar inicialmente ese objetivo en cómputo anual. Según APPA, este planteamiento permitiría aprovechar los excedentes de generación renovable existentes y facilitaría al mismo tiempo el desarrollo de nuevas inversiones en centros de datos.
“No proponemos rebajar el objetivo, sino aumentarlo de forma viable”, ha defendido José María González Moya, director general de APPA Renovables.
El reto de garantizar electricidad renovable cada hora
El principal punto de discrepancia se encuentra en los criterios de adicionalidad y correlación horaria incluidos en la propuesta regulatoria.
El planteamiento exige que los nuevos centros de datos cubran cada hora al menos el 80% de su consumo mediante nuevas instalaciones renovables y que exista una vinculación temporal entre la demanda y la nueva capacidad de generación.
A juicio de APPA, trasladar este requisito a cada hora supone un desafío considerable debido a la naturaleza variable de las principales fuentes renovables. Un centro de datos, por el contrario, necesita disponer de electricidad de forma prácticamente continua.
La asociación ha realizado una simulación tomando como referencia perfiles horarios de 2025, baterías con cuatro horas de capacidad y un rendimiento del 90%. El resultado apunta a que, para atender la demanda equivalente a un megavatio de centro de datos bajo estas condiciones, serían necesarios 3,93 MW solares, 3,69 MW eólicos y 3,65 MW de baterías, con una capacidad de almacenamiento de 14,6 MWh.
En total, el sistema requeriría 11,26 MW de potencia instalada por cada MW de demanda del centro de datos.
Para APPA, estas magnitudes evidencian que el requisito no consiste simplemente en construir 0,8 MW de nueva generación renovable por cada megavatio de consumo. La necesidad de garantizar el suministro durante todas las horas obliga a combinar tecnologías, sobredimensionar la generación y recurrir al almacenamiento.
Un desafío para los objetivos de 2030
La asociación considera que las exigencias planteadas pueden entrar en conflicto con la expansión prevista del sector de los centros de datos en España.
La Estrategia de Inteligencia Artificial española contempla una demanda de alrededor de 4.000 MW asociada a estas infraestructuras para 2030. De acuerdo con las estimaciones de APPA, aplicar el modelo planteado supondría la necesidad de incorporar más de 15.000 MW de nueva potencia eólica, un ritmo de instalación que multiplicaría varias veces el registrado actualmente.
El problema, según la asociación, no es únicamente económico. También existe una cuestión relacionada con los plazos de desarrollo de las nuevas instalaciones renovables, las redes eléctricas y el almacenamiento.
Por ello, APPA propone una implantación progresiva de las exigencias. En una primera etapa, plantea exigir el 100% de consumo renovable en cómputo anual, flexibilizando temporalmente los criterios de adicionalidad y endureciéndolos posteriormente a medida que aumenten la capacidad de las redes, el almacenamiento y las tecnologías renovables gestionables.
Aprovechar la electricidad renovable que ya existe
Otro de los argumentos centrales de APPA es que el sistema eléctrico español se encuentra actualmente en una situación paradójica: dispone de una creciente capacidad renovable, pero parte de esa electricidad no puede aprovecharse.
La asociación señala que la suma de vertidos técnicos y económicos provoca que se desaproveche una parte significativa de la generación que las instalaciones renovables podrían producir.
En este contexto, APPA cuestiona que la nueva demanda de los centros de datos deba vincularse exclusivamente a instalaciones de generación construidas específicamente para ella. Desde su perspectiva, el modelo debería permitir que estas infraestructuras aprovechen también electricidad renovable ya disponible en el sistema, especialmente durante las horas en las que existe un excedente de producción.
El almacenamiento, la flexibilidad de la demanda y una mayor capacidad de las redes aparecen así como elementos clave para conciliar el crecimiento de los centros de datos con la integración de renovables.
La asociación también reclama revisar la coherencia entre la nueva regulación y el marco utilizado hasta ahora para conceder acceso a la red a nuevos consumidores. Según APPA, determinadas instalaciones de generación existentes que podían vincularse a nuevos proyectos bajo las reglas anteriores podrían quedar fuera del nuevo esquema por superar el periodo de 18 meses establecido.



