El Miteco publica el borrador del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030

El Miteco publica el borrador del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030

Con el objetivo de construir una economía y una sociedad más seguras y menos vulnerables a los impactos y riesgos del cambio climático, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) saca a información pública el II Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), que incluye 81 líneas de acción a desarrollar por parte de los diferentes sectores socioeconómicos del país.

Se trata de una segunda versión del PNACC que surge tras una evaluación en profundidad del primer plan, aprobado en 2006 y pionero en Europa, al tratarse del segundo documento de planificación en materia de adaptación de ámbito nacional, tras la Estrategia de Adaptación de Finlandia (2005).

Con su presentación, el Miteco avanza en uno de los compromisos del acuerdo del Consejo de Ministros en el que se aprobó la Declaración de Emergencia Climática y Ambiental. Se publica para que se puedan formular las observaciones que se estimen oportunas respetando la suspensión de los plazos por el estado de alarma.

Impacto del cambio climático

En España, el impacto del cambio climático es cada vez más evidente y sectores clave de la economía, como la agricultura, la silvicultura, el turismo o el transporte, dependen estrechamente del factor clima, además de otros campos esenciales para el bienestar, como la salud humana, la biodiversidad o la vivienda. “Clima, naturaleza y biodiversidad están estrechamente conectados, pero sabemos también que el modo en el que vivimos, las infraestructuras, los espacios comunes en las ciudades, la salud, la economía y los sectores productivos dependen enormemente del estado de salud del clima”, indicó la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Señala Ribera la necesidad de “reflexionar sobre cuál es el mejor modo de construir resiliencia frente a los impactos del cambio climático, mejorar nuestra capacidad de anticipación e identificar cuáles son las mejores orientaciones para los distintos sectores de nuestra actividad económica si queremos construir una economía sólida y una sociedad inclusiva”.

El nuevo PNACC, que cubre el horizonte temporal 2021-2030, se ha marcado como objetivo establecer una hoja de ruta que dé respuesta a las crecientes necesidades de adaptación al cambio climático en España. La finalidad de todo ello es evitar o reducir los riesgos económicos, sociales y ecológicos y favorecer una mejor preparación para la recuperación tras los impactos.

Mayor estabilidad

Esas políticas de adaptación, además de permitir evitar o minimizar daños, conseguirá aportar mayor estabilidad económica y social y nuevas oportunidades, ya que las inversiones en una adaptación planificada, ya sean públicas o privadas, pueden crear nuevas actividades económicas y posibilidades de empleo, reduciendo la incertidumbre asociada al cambio del clima. También generan efectos positivos adicionales en la conservación de la biodiversidad, la protección de la salud o la propia mitigación del cambio climático

Con todo, el PNACC se convierte en un instrumento de planificación básico para promover la acción coordinada y coherente, desde una perspectiva transversal, multilateral (desde distintos sectores) y multinivel (diferentes escalas territoriales), de medidas ante los riesgos y amenazas que presenta el cambio climático en los diferentes ámbitos de la sociedad.

Este nuevo plan, sin ánimo de interferir en las competencias que correspondan a las diversas Administraciones Públicas, contempla un escenario de 81 líneas de acción sectoriales encuadradas en 18 ámbitos de trabajo, entre los que destacan clima y escenarios climáticos, salud humana, agua y recursos hídricos, biodiversidad y áreas protegidas, forestal, desertificación, caza y pesca continental y agricultura, ganadería, pesca y alimentación.

A ellos se suman otras áreas como costas y medio marino, ciudad, urbanismo y vivienda, patrimonio cultural, energía, movilidad y transporte, industria y servicios, turismo, sistema financiero y actividad aseguradora, reducción del riesgo de desastres, investigación e innovación, educación y sociedad y paz, seguridad y cohesión social.

Siete líneas de trabajo transversales

Junto a las instrucciones sectoriales se proponen siete líneas de trabajo claves y transversales a todos los ámbitos:

  • Vulnerabilidad territorial y social, determinando que en todos los sectores se fomentarán los análisis geográficos en los estudios de riesgos, así como el desarrollo de planes de adaptación para espacios muy vulnerables y se dará apoyo a las políticas de adaptación de organizaciones con base territorial.
  • Efectos transfronterizos, ya quelos impactos del cambio climático fuera del país pueden afectar en España; de ahí que el Plan contemple la identificación de las cadenas de impactos que conecten espacios más allá de las fronteras y la definición de estrategias para reducir los riesgos.
  • Enfoque de género, puesto que el PNACC analizará los datos de exposición, vulnerabilidad e impactos desagregados entre géneros, fomentando el papel de las mujeres como agentes y líderes del cambio.
  • Prevención de la mala adaptación e incentivos perversos.
  • Costes y beneficios de adaptación e inacción.
  • Orientación a la acción, al valorar las opciones de adaptación basadas en el análisis de riesgos, planificando y aplicando medidas concretas, además de realizarse un seguimiento y evaluación para mejorar continuamente en todos los sectores.

Más información y seguimiento

Asimismo, el borrador del Plan refuerza de forma notable los instrumentos de información y seguimiento de las políticas públicas de adaptación y del propio plan, con informes sobre riesgos climáticos, sectoriales de adaptación y de seguimiento del PNACC.

Por primera vez, el Plan recoge una colección inicial de 28 indicadores que deberá aportar una visión dinámica de los efectos derivados del cambio climático y los progresos obtenidos en materia de adaptación, facilitando la mejora continua de las políticas y medidas. Se incluyen, por ejemplo, indicadores de impacto del cambio climático en la salud, de daños económicos por tormentas costeras, índice de explotación de agua sobre el recurso existente…

Con todo, el nuevo Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030 forma parte de una serie de instrumentos de planificación en materia de energía y clima orientados conjuntamente a evitar o reducir los peores efectos del cambio climático, entre los que destacan el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, la Estrategia a Largo Plazo para una Economía Moderna, Competitiva y Climáticamente Neutra en 2050 y el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. Los tres documentos incluyen la adaptación al cambio climático y poseen conexiones con el nuevo PNACC.

Ha contribuido a la movilización de actores relevantes en materia de adaptación, incorporándoles al debate público sobre la materia y abriendo espacios para la reflexión, el intercambio, el aprendizaje mutuo y el trabajo conjunto. Y ha facilitado proyecciones regionalizadas de cambio climático para el siglo actual, correspondientes a diferentes escenarios de emisión, accesibles a cualquier persona interesada a través del visor de escenarios de cambio climático.

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