El sector de la cogeneración reivindica su papel para impulsar la industria calorintensiva

El sector de la cogeneración reivindica su papel para impulsar la industria calorintensiva

Este año excepcional marcado por la Covid-19, ha sido especialmente complicado para la cogeneración industrial que ha realizado enormes esfuerzos por su singular situación productiva y la de los mercados energéticos y del marco regulatorio. Con cogeneración se fabrica el 20% del PIB industrial en 600 fábricas de sectores industriales calorintensivos (alimentación, química, papel, refino, cerámica, automóvil, textil, tableros, residuos, etc.), que precisan grandes cantidades de calor y electricidad, que la cogeneración les suministra. Estas empresas calorintensivas exportan más del 50% de lo que producen y mantienen 200.000 empleos directos. Su competitividad depende en gran medida de sus costes energéticos.

En este contexto, el XVI Congreso Anual de Cogeneración, celebrado este miércoles, ha confirmado la eficacia de esta tecnología como apoyo a la competitividad de la industria en la crisis Covid, al tiempo que reclama la atención del Gobierno.  El encuentro, inaugurado por los presidentes de las asociaciones organizadoras, Acogen y Cogen España, Rubén Hernando y Julio Artiñano, ha reunido a cogeneradores, industriales, suministradores, representantes institucionales y expertos, bajo el título “Cogeneración imprescindible para la reactivación: industria, energía y clima”.

 

 

Además de debatir el papel de la cogeneración en la reactivación industrial post Covid, el encuentro ha abordado el encaje de esta tecnología en la transición energética, arrancando con la mesa La energía en la industria: clave para la reconstrucción, con representación del PSOE, PP, Compromís, Unidas Podemos, ERC, PNV, Ciudadanos y Vox. La mesa, La cogeneración en la descarbonización de Europa, repasó la situación europea de la mano de COGEN Europe, Sedigás, Siemens Energy España, Rolls Royce España, Veolia y  Solvay Química. La tercera mesa, Hacia una regulación adaptada al futuro, de la mano de REE, CNMC, OMIE y Enagás. La cogeneración en la reactivación de los sectores contó con ADAP, ANEO, Neoelectra y Cogen Energía. David Valle, director general de Industria, Energía y Minas de la Comunidad de Madrid clausuró el encuentro.

 

Cogeneración y Covid

Según la radiografía del sector que ofrecida por las asociaciones que agrupan a la industria cogeneradora, la Covid produjo una caída de la producción industrial española reflejada en la cogeneración. Actividades esenciales calorintensivas como la alimentaria, papelera o química mantuvieron alto nivel de actividad mientras otras, como la cerámica, automóvil, refino vieron caer en mayor medida su demanda. Así, tras la caída del 30% en marzo, la cogeneración inició en abril una recuperación progresiva hasta casi recuperar los niveles pre-pandemia.

Para España la cogeneración es una herramienta de impulso a la competitividad industrial, aportando ahorro de energía y emisiones. Con cogeneración se genera el 11% de la electricidad nacional —50% se autoconsume en las fábricas y el resto en las inmediaciones—, y el calor necesario para sus procesos fabriles, utilizando el 25% del consumo nacional de gas (40% del total utilizado por la industria), que se transforma con la mayor eficiencia energética. En  este sentido, “es una tecnología vital para la industria y el sistema eléctrico y el gasista, que aporta seguridad de suministro, reduce pérdidas en las líneas eléctricas  y  suministra localmente al ser generación distribuida y firme en los propios puntos de consumo”.

Es evidente que la crisis derivada de la pandemia ha afectado a los mercados de productos industriales y a los de electricidad y gas, y aunque el  Gobierno ha ido promulgando medidas energéticas de acompañamiento a la cogeneración, la incertidumbre continúa y “urgen” medidas coyunturales y estructurales en una actividad regulada por el Ministerio para la Transición Ecológica, reclaman los cogeneradores, así como, “eficacia administrativa para que se cumpla con la actualización de  sus retribuciones reguladas cada seis meses, que se publiquen a tiempo para evitar los altos riesgos económicos de las industrias de producir sin conocer el precio de su energía”. Y solicitan también la actualización de los precios del CO2. El Ministerio se ha mostrado dispuesto a corregir las fórmulas y adecuarlas a la situación de los mercados, lo que aportaría transparencia y mejoraría la gestión.

Y es que las empresas se están quedando sin marco legal por el fin de su vida útil regulada en menos de 30 días y que se ven abocadas a parar sus plantas al vencer la prórroga de dos años que otorgó el Gobierno ante el retraso del desarrollo del marco de renovación previsto en la Ley desde 2013. En concreto, urgen soluciones para 46 industrias cogeneradoras, 442 MW, que finalizan ya su vida útil regulada, (200 a tres años, un tercio del sector, 1.500 MW), y que llevan siete años esperando el plan renove que contempla la Ley del sector eléctrico 24/2013, y que el Gobierno comunicó que se publicará antes de finalizar este año.

 

 

Reactivación verde

Otro aspecto importante que se ha subrayado durante el congreso ha sido la oportunidad de la cogeneración para aunar reactivación verde y recuperación industrial, ya que sus tecnologías están listas para emplear gases renovables e hidrógeno para la descarbonización industrial -que antes no era posible- y contribuir en mayor medida a los objetivos del PNIEC por una industrialización sostenible del país. Se reclama también la actualización de este plan enfocada a potenciar la industria en la futura Ley de transición energética y cambio climático  para adecuarla al nuevo contexto  en el que la industria y la cogeneración son más vitales que nunca para el país.

En cuanto a la electrificación de la industria calorintensiva, esto no parece posible porque los procesos industriales que requieren altas temperaturas no pueden lograrse con electricidad. En España, la industria consume tres veces más energía en forma de gas que en forma de electricidad. Por ello, “apoyar el gas como energía de transición, hasta 2030 hasta que se transforme nuestro sistema gasista a gases renovables e hidrógeno, es imprescindible si queremos tener industria en el país”.

Quedó patente también que la  cogeneración es la gran aliada de la industria para la descarbonización de la mano del gas renovable y del hidrógeno; y un activo para el país con grandes sinergias para promover en España el peso de la industria en nuestra economía y el empleo. Sus ahorros actuales de energía, emisiones y seguridad aportan beneficios a todos los consumidores; sin cogeneración, la electricidad y el gas incrementarían su precio. El ahorro de energía, emisiones y generación distribuida de la cogeneración al sistema eléctrico es más de 1.000 M€/año.

El Gobierno ha transmitido el encaje estratégico de la cogeneración en sus objetivos con tres ejes: convocatoria inmediata para cogeneraciones en el marco de subastas, la mejora del marco de autoconsumo y nuevo marco retributivo de la generación renovable. Todo el arco político apoya la cogeneración en base a sus grandes sinergias para la industria, el empleo de calidad y la descarbonización, como demuestran las iniciativas parlamentarias de apoyo a la cogeneración de los partidos, pero “sigue sin lograrse prioridad en la acción del Gobierno que no acaba de concretar medidas que urgen y no admiten demora para una gran parte de la industria española”, concluyen los cogeneradores.