España afronta el reto de rehabilitar 10 millones de viviendas para un modelo energético sostenible

España afronta el reto de rehabilitar 10 millones de viviendas para un modelo energético sostenible

El parque residencial español arrastra un problema estructural que ya no puede posponerse. No hablamos solo de acceso a la vivienda, sino de calidad, eficiencia y sostenibilidad. El informe “Tu llave de la vivienda digna de Greenpeace, sitúa el foco precisamente ahí: en la necesidad urgente de transformar un parque envejecido, ineficiente y socialmente vulnerable.

 

Desde la perspectiva del Observatorio de la Rehabilitación Eléctrica en la Vivienda en España (OREVE), en los informes de 2024 y 2025, lanzamos un mensaje claro: sin rehabilitación energética no habrá transición real del modelo residencial en España. La mitad de las viviendas españolas son anteriores a 1980 y la inmensa mayoría se construyeron antes de los estándares de eficiencia introducidos en 2008. Esto se traduce en edificios con mal aislamiento, instalaciones antiguas y una fuerte dependencia del gas y otros combustibles fósiles.

 

El resultado es doble:

 

  • Factura elevada de la energía para millones de hogares.

 

  • Una enorme vulnerabilidad frente a la volatilidad de los precios energéticos y las tensiones geopolíticas.

 

La vivienda consume alrededor del 30% de la energía final del país y es responsable de una parte significativa de las emisiones de efecto invernadero. A esto se suma una tasa de rehabilitación energética que apenas alcanza el 0,08% anual, claramente insuficiente.

 

El diagnóstico no deja dudas: el parque residencial español necesita una intervención masiva y sostenida.

 

 

Rehabilitar para electrificar y así transformar

 

El informe de Greenpeace plantea renovar cerca de 10 millones de viviendas antes de 2040. El objetivo no es solo reducir el consumo energético, sino transformar el sistema energético de los edificios mediante mejora de la envolvente, electrificación de la climatización con bombas de calor y despliegue de autoconsumo.

 

En este proceso, la rehabilitación eléctrica resulta fundamental. Gran parte del parque residencial español no está preparado para procesos de electrificación profunda, por lo que actualizar instalaciones, adaptar la potencia e integrar autoconsumo o almacenamiento se vuelve imprescindible para avanzar en la descarbonización.

 

Este enfoque coincide con los contenidos del informe OREVE 2025, que señala que la transición energética en el sector residencial requiere también actualizar las infraestructuras eléctricas en edificios.

 

 

Impacto económico y social

 

Como podemos observar en el informe 2024, el OREVE afirma que la rehabilitación energética puede generar empleo, reducir emisiones y disminuir la factura energética de los hogares, contribuyendo también a combatir la pobreza energética. La transformación del parque residencial y la actualización de las infraestructuras eléctricas, no son solo una cuestión ambiental.

 

Esta idea también se puede ver reflejada en el informe de Greenpeace, donde se estima que la rehabilitación masiva de viviendas podría generar cientos de miles de empleos, reducir emisiones y disminuir de forma significativa la factura energética de los hogares. También se plantea como una herramienta directa para combatir la pobreza energética y mejorar la calidad de vida.

 

Por lo tanto, en sintonía con el planteamiento del OREVE, el avance de las instalaciones y la electrificación de los edificios, dejan de ser mejoras puntuales para convertirse en una infraestructura básica de la transición energética.

 

 

Marco institucional y financiación

 

Greenpeace articula sus propuestas en torno a cuatro palancas: avances en derechos, una nueva arquitectura institucional, herramientas digitales para la gestión de edificios y un sistema de financiación denominado “Monedero”. Para el sector de la rehabilitación, destacan especialmente la digitalización de la información de los edificios y la creación de mecanismos financieros estables que combinen fondos públicos y privados. Este enfoque es esencial para acelerar las actuaciones, ya que la electrificación y renovación de los edificios requieren inversiones iniciales que necesitan marcos de financiación claros y continuos.

 

 

Una oportunidad para el sector

 

En este escenario, la rehabilitación eléctrica se convierte en una pieza fundamental para conectar las políticas públicas de descarbonización con actuaciones reales en los edificios. Como señalamos desde el OREVE, actualizar las infraestructuras eléctricas del parque residencial es una condición necesaria para que la transición energética llegue de forma efectiva a las viviendas.

 

FUENTE: OREVE