La construcción lidera el empleo en España: 1,5 millones de trabajadores y un sector que no para de crecer
La construcción ha vuelto a demostrar su papel de motor económico. El último informe del Observatorio Industrial de la Construcción de la Fundación Laboral de la Construcción, elaborado con datos de la Encuesta de Población Activa del INE, revela que el sector emplea a 1.530.002 personas, el 6,9% de todos los ocupados en España. Más significativo aún es su ritmo de expansión: un 4,5% respecto a 2024, por encima de la industria, los servicios y la agricultura.
Un sector que crece, pero que envejece
Detrás de las cifras de crecimiento hay una paradoja inquietante. La edad media del trabajador del sector se sitúa en 45,1 años, casi tres más que en 2015. El grueso de la fuerza laboral, el 67,2%, tiene entre 30 y 54 años, mientras que los mayores de 55 concentran el 22% de los ocupados. En un plazo de diez años, ese mismo 22% llegará a la jubilación. En apenas cinco años, más de 139.000 personas habrán dejado el sector.
Los menores de 30 años son solo el 10,8% del total, aunque representan el grupo que más crece, con un aumento del 9,7% en el último año. Una buena noticia, pero insuficiente para compensar la salida masiva de veteranos que se avecina.
La incorporación femenina acelera
Nueve de cada diez trabajadores de la construcción son hombres, pero el peso de las mujeres ha pasado a ser del 9,9% y, sobre todo, crece a un ritmo que duplica y triplica al de sus compañeros. Mientras la ocupación masculina subió un 3,5%, la femenina lo hizo un 15,3%. Es el avance más significativo registrado hasta la fecha en un sector históricamente cerrado a las mujeres.

La construcción lidera el empleo en España: 1,5 millones de trabajadores y un sector que no para de crecer
Un cuarto de la plantilla, nacida fuera de España
La mano de obra extranjera es ya estructural en la construcción. Los 386.507 trabajadores de otras nacionalidades representan el 25,3% del total, diez puntos más que su peso en el conjunto de la economía española. El 76,4% procede de países no comunitarios. Sudamérica aporta el grupo más numeroso (38,3% de los extranjeros del sector), seguida de Europa (30,7%). Marruecos y Rumanía son los principales países de origen, concentrando juntos más del 30% de la plantilla extranjera.
La formación, la asignatura pendiente
Más de la mitad de los ocupados, el 51,8%, no supera la primera etapa de la educación secundaria. Solo el 36,8% cuenta con algún tipo de titulación: Formación Profesional, estudios universitarios o Certificados de Profesionalidad. Entre los titulados, el 62,9% tiene estudios de FP. El dato más llamativo es el despegue de los Certificados de Profesionalidad, que crecieron casi un 45% en un año, aunque su peso absoluto sigue siendo marginal: apenas 19.796 personas.
Estabilidad laboral por encima de la media
Las condiciones de trabajo en la construcción sorprenden positivamente en comparación con otros sectores. El 85,7% de los asalariados tiene contrato indefinido, y el 96% trabaja a jornada completa, frente al 86,3% que se registra en el resto de ramas de actividad. Los trabajadores por cuenta propia son el 24,9% del total y crecen a un ritmo (9,5%) que triplica al de los asalariados (3%).
El perfil que domina el sector, oficio a oficio
El informe desglosa también las quince ocupaciones más representativas. Los albañiles encabezan la lista con el 22,5% de los ocupados. Los peones de la construcción concentran el mayor porcentaje de trabajadores extranjeros (55%), de jóvenes menores de 30 años (19%) y de contratos temporales (37,3%). Los pintores son los profesionales que más trabajan por cuenta propia (52,2%), mientras que los mecánicos de refrigeración y climatización lideran la tasa de contratos indefinidos (94%) y la formación profesional entre sus filas (61%).
El cuadro que emerge es el de un sector en expansión real, con empleo estable y creciente diversidad, pero que corre contra el reloj demográfico. Si la construcción no logra atraer y formar a nuevas generaciones de trabajadores al ritmo que las necesita, el boom que hoy celebra podría convertirse en un cuello de botella en menos de una década.



