La monitorización de la rehabilitación de un edificio permite constatar ahorros de casi el 60%

La monitorización de la rehabilitación de un edificio permite constatar ahorros de casi el 60%

Rockwool ha llevado a cabo una monitorización de 3 viviendas de Zaragoza construidas en los años 50, (dos de ellas ubicadas en un edificio rehabilitado, y la tercera, ubicada en un edificio no rehabilitado) que, tras un análisis comparativo basado en datos, ha demostrado los altos ahorros energéticos (58,42%) así como el confort y la homogeneidad de temperaturas alcanzadas en las viviendas aisladas con SATE.

 

La compañía especializada en aislamiento de lana de roca, Rockwool, ha conducido la monitorización de un grupo de viviendas en dos edificios colindantes en la calle Peña de Oroel en el barrio de Balsas de Ebro Viejo de Zaragoza lo que le ha permitido obtener un análisis comparativo entre dos edificios construidos en los años de posguerra (1950-1970), idénticos en su construcción y ubicación, con la única diferencia que uno de ellos ha sido rehabilitado y el otro no.

 

Monitorización de viviendas

 

Durante un periodo de 1 año (segmentado por los cuatro períodos estacionales) se ha monitorizado el consumo eléctrico y de gas (tanto para la calefacción como para el aire acondicionado), así como la temperatura y las humedades en el interior y exterior de 3 viviendas: 2 situadas en el edificio rehabilitado y la tercera situada en el edificio no rehabilitado, todas ellas con perfiles de uso y ocupación similares.

  • Oroel 2 – 3ºD: Edificio Rehabilitado, Vivienda intermedia
  • Oroel 2 – 4ºD: Edificio Rehabilitado, Vivienda bajo cubierta
  • Oroel 4 – 4ºI:  Edificio No Rehabilitado, Vivienda bajo cubierta

Consumo y temperatura de las 3 viviendas analizadas durante los meses de enero, febrero y marzo.

 

Los datos indican una reducción significativa del consumo de gas en ambas viviendas del edificio rehabilitado (Oroel 2 – 3ºD y 4ºD), comparada con la vivienda del no rehabilitado (Oroel 4- 4ºI).

 

Mismamente, los datos obtenidos sobre el confort térmico revelan que las viviendas rehabilitadas consiguen temperaturas medias más estables, ofreciendo un confort térmico de mejor calidad.

 

Además, focalizándonos en el edificio rehabilitado, es importante destacar que el consumo de gas de la vivienda intermedia es el más optimizado, pues es materialmente menor al de la vivienda bajocubierta.

Así pues, no solo se ha conseguido un ahorro global de más del 55% en el consumo energético, sino también una mejora en la calidad de vida de las personas que habitan en el inmueble. De hecho, tal monitorización ha contribuido a una significante mejora en la solución constructiva empleada en las nuevas obras de rehabilitación que actualmente se están llevando a cabo en el barrio de las Balsas de Ebro Viejo.

 

Consumos energéticos

 

Como indican los datos, el consumo anual de energía primaria no renovable en las 2 viviendas del edificio rehabilitado son inferiores al límite exigido por el DB-HE 0 (< 70 kW h/m2 útil año), mientras que el consumo de la vivienda no rehabilitada es de 111.59 kW h/m2 útil año. 

Consumo anual de gas anual.

 

La rehabilitación ha permitido una reducción anual del 58.42% del consumo anual del edificio rehabilitado, respecto al edificio no rehabilitado.

 

Análisis de los resultados

 

Posteriormente al análisis de los datos recogidos durante la monitorización de los dos edificios, se concluye que las ventajas de rehabilitar energéticamente la fachada con el Sistema REDArt son:

  • El confort térmico en las viviendas, marcado por la estabilidad térmica interior durante las 4 estaciones del año.
  • El incremento de la inercia térmica por el aislamiento exterior de lana de roca. Aunque ambos edificios experimenten la misma temperatura exterior, la vivienda del edificio no rehabilitado tiene una velocidad media de enfriamiento del 2.21 veces más rápida que las del edificio rehabilitado, suponiendo una clara desventaja en invierno.
  • Se consigue un ahorro medio del 58,42% de la energía en calefacción.
  • El ahorro de la vivienda intermedia respecto a la bajocubierta es de un 63.81%, por tanto, se recomienda en toda rehabilitación energética poder aislar toda la envolvente, y aislar además de las fachadas, las cubierta y forjados en contacto con el terreno en la medida que sea posible.
  • El consumo anual de Energía primaria no renovable es menor del exigido por la sección HE0 del DB-HE, de 70 Kwh/m2 para reformas en la zona climática de invierno D, correspondiente a Zaragoza.

 

Mejoras introducidas

 

Para la rehabilitación de este edificio, situado en la calle Peña Oroel nº2, se han realizado las siguientes mejoras:

  • Rehabilitación energética de la fachada tipo SATE mediante aislamiento de lana de roca.
  • Sustitución y mejora de las carpinterías.
  • Eliminación de puentes térmicos.
  • Se han suprimido las barreras arquitectónicas, colocando un ascensor.

 

Para la rehabilitación energética de este proyecto, se ha instalado el Sistema REDArt de Rockwool en la fachada tipo SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior), instalado sobre el soporte de ladrillo de cara vista que presentaba el edificio.

Según Miguel Ángel Gallardo, business unit director de Rockwool Peninsular, «Gracias a estos estudios comparativos podemos demostrar los beneficios que aporta la rehabilitación de edificios, no solo desde un punto de vista de ahorro energético, sino también en la mejora de la calidad de vida de las personas en sus hogares. Así ha ocurrido en Zaragoza, donde los resultados de la monitorización han ayudado a optimizar las soluciones constructivas a utilizar. Dichas soluciones constructivas ya se están aplicando en las nuevas obras de rehabilitación que se están llevando a cabo en Balsas de Ebro Viejo, aportando una mejora significativa en eficiencia térmica y confort”.

 

Conclusiones

 

La monitorización llevada a cabo durante un año nos muestra el confort y la homogeneidad de temperaturas alcanzadas en las viviendas aisladas con SATE.

 

Se ha podido comprobar la eficacia de las inversiones económicas realizadas en la mejora energética del edificio rehabilitado cuyo ahorro medio de la energía de calefacción está por encima del 50% comparado con el edificio colindante, no rehabilitado. Además, dicho ahorro es mucho mayor en las viviendas intermedias que las ubicadas bajo la cubierta.