La transición energética tropieza en los hogares: el déficit de electrificación frena el Plan Verde

La transición energética tropieza en los hogares: el déficit de electrificación frena el Plan Verde

España ha acelerado en los últimos años su apuesta por la transición energética a través de su hoja de ruta climática, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Sin embargo, según un artículo publicado en El Mundo titulado “El plan verde de España se queda lejos de sus objetivos por la falta de demanda, autoconsumo, eólica, almacenamiento y vehículos eléctricos, se empiezan a encontrar obstáculos relevantes para cumplir sus objetivos.

 

Tal y como apuntan distintos análisis sobre la evolución del plan, y en sintonía con los informes de 2024 y 2025 realizados por el Observatorio de la Rehabilitación Eléctrica de la Vivienda en España (OREVE), el sistema eléctrico español se enfrenta a una situación paradójica: mientras aumenta la capacidad de generación renovable, parte de esa energía no se aprovecha debido a la baja electrificación de la economía. Y es aquí donde el sector residencial tiene un rol imprescindible.

 

 

La electrificación en el hogar

 

Uno de los sectores donde esta falta de electrificación es más evidente es el residencial. A pesar de los avances en autoconsumo o eficiencia energética, los hogares españoles siguen dependiendo en gran medida de combustibles fósiles en la mayoría de los usos, como la climatización o el agua caliente.

 

Según el informe OREVE 2025, alrededor del 40% del consumo energético en los hogares sigue basado en combustibles fósiles. Este dato se muestra en el contexto del PNIEC, ya que limita la capacidad del sistema para trasladar la generación renovable al consumo real.

 

 

Un parque residencial que no está listo para la transición energética

 

El OREVE identifica las instalaciones eléctricas obsoletas como una de las barreras más notorias para la electrificación del hogar. Una parte importante del parque de viviendas en España no está preparada para asumir nuevos usos eléctricos como las bombas de calor o carga para los vehículos eléctricos.

 

El informe indica que cerca del 60% de las viviendas rehabilitadas requieren actualizar su instalación eléctrica, pero esta actualización rara vez se realiza durante las reformas, limitando la electrificación. Como resultado, la electrificación del hogar se ve limitada, creando un obstáculo silencioso para el “Plan Verde”: si los hogares no pueden electrificarse, la demanda eléctrica no crecerá al ritmo necesario para alcanzar los objetivos climáticos del PNIEC.

 

En este contexto cada vivienda que no se electrifica representa una oportunidad perdida y reduce la capacidad del sistema para aprovechar la energía renovable disponible, debilitando la transición energética.

 

La electrificación del parque residencial es, por tanto, imprescindible para alcanzar los objetivos del PNIEC. Sin la actualización previa de las instalaciones eléctricas, la transición energética se encuentra con un límite estructural que impide que la energía renovable llegue a donde más se necesita: los hogares.

 

El análisis del OREVE evidencia la necesidad de integrar explícitamente la rehabilitación eléctrica en las políticas públicas de rehabilitación energética. Expertos proponen destinar parte de las ayudas a reformas a la actualización eléctrica, preparando los hogares para la transición y asegurando que el Plan Verde tenga efecto real.

 

Sin embargo, la realidad actual muestra que la instalación eléctrica sigue siendo una prioridad secundaria en las reformas. Solo un 13% de los propietarios la considera prioritaria, frente a actuaciones más visibles como cocinas o baños.

 

 

El plan verde también juega dentro de casa

 

El despliegue de renovables seguirá siendo un pilar fundamental de la transición energética. Pero los datos actuales indican que no es suficiente. El “Plan Verde” necesita algo más: una base de demanda electrificada capaz de absorber esa energía limpia. Y esa base, en gran medida, está en los hogares. Sin viviendas preparadas eléctricamente, el sistema seguirá enfrentándose a desequilibrios entre generación y consumo, con el consiguiente desaprovechamiento de energías renovables.

 

Por ello, más allá de las grandes infraestructuras, la transición energética también depende de la actualización de las instalaciones eléctricas del parque residencial, una actuación menos visible pero decisiva. Cumplir los objetivos del PNIEC no solo pasa por producir más energía renovable, sino por garantizar que los hogares puedan consumirla.

 

FUENTE: OREVE