Las mejoras en rehabilitación energética permite ahorros de hasta el 80%

Las mejoras en rehabilitación energética permite ahorros de hasta el 80%

Con la rehabilitación energética de la envolvente térmica se consigue reducir un 64% de media la demanda energética conjunta de las viviendas; y con la  instalación de equipos de climatización descarbonizados se logra  una reducción en torno al 50% en el consumo de energía final.

 

Estas son dos de las principales conclusiones del estudio sobre  ‘Descarbonizacion en la rehabilitación‘,  presentado el 28 de marzo en la primera jornada de Rebuild, en Ifema Madrid, y que ha sido elaborado por el Laboratorio de Control de Edificación del Gobierno Vasco y el grupo de Investigación Enedi de la Universidad del País Vasco y que cuenta con el apoyo de las firmas Knauf Insulation, Baxi y Eibho.

 

Fueron los  investigadores del grupo ENEDI UPV/EHU, Juan María Hidalgo Betanzos, doctor arquitecto responsable de Control y Ensayos del Área Térmica del Laboratorio de Control de Calidad en la Edificación del Gobierno Vasco, y Pablo Hernández-Cruz, ingeniero industrial especializado en Termoenergética, los encargados de presentar las principales conclusiones del análisis que han llevado a cabo, con el apoyo de su equipo, sobre el potencial de la rehabilitación energética de los bloques de viviendas residenciales en España.

 

El escenario que contempla el análisis es el horizonte de 205o, fecha fijada  por la Unión Europea para conseguir una economía con cero emisiones netas, un  ambicioso objetivo  teniendo en cuenta que se estima que el 80% del parque edificado estará compuesto por bloques de viviendas que ya están construidos, por lo que se hace necesario priorizar la rehabilitación de la edificación existente.

 

En base a ello y siguiendo el principio “primero, la eficiencia energética” el informe estudia un conjunto de medidas de rehabilitación aplicables a bloques de viviendas de los años 1960-2000, aplicando mejoras con soluciones sostenibles constructivas: fachada ventilada, ventanas, cubierta e instalaciones energéticas.

 

Diferentes escenarios de rehabilitación

Para ello, los investigadores del grupo Enedi UPV/EHU analizaron durante un año, dos tipologías de edificios de cuatro zonas climáticas de España (zona Centro D3-Madrid, zona Andalucía A4-Almería, zona Norte C1-Bilbao y zona Levante C2-Barcelona), con un total de 40 casos estudiados.

 

Partiendo del estado actual del edificio (dependiendo de la zona climática y de la tipología edificatoria), se plantean diferentes escenarios de rehabilitación, empezando por la rehabilitación de la envolvente (fachada, cubierta y ventanas), siguiendo con la mejora de los sistemas de climatización (bombas de calor, aerotermia, etc.) y terminando con una descarbonización profunda (además de lo anterior se incorpora la instalación de placas fotovoltaicas).

 

 

“El primer escenario es una rehabilitación pasiva. Esto incluye añadir una fachada ventilada con aislamiento térmico en fachadas, una cubierta con aislamiento térmico y renovar todas las ventanas, lo que ha reducido en gran medida las necesidades energéticas de las viviendas. El segundo escenario incluye la rehabilitación pasiva anterior y, además, renueva todas las instalaciones de calefacción y agua caliente (ACS) por otras nuevas. El cambio de instalaciones aporta algo más de ahorro gracias a la mejora tecnológica de los nuevos equipos y al uso de sistemas como la aerotermia”, explica Juan María Hidalgo.

 

El estudio concluye que con la rehabilitación energética de la envolvente térmica (instalación de fachada ventilada, aislamiento de la cubierta y renovación de las ventanas) se consigue una importante reducción de un 64% de media en la demanda energética conjunta (calefacción y refrigeración) en todas las zonas. La mejora máxima es de un 82% en la tipología de edificios de los años 80 en la zona norte y la mínima es de un 40 % en la tipología de los años 80 en la zona centro.

 

Con la instalación de equipos de climatización nuevos y descarbonizados, como la bomba de calor aerotérmica y los sistemas split, se consigue una importante reducción en torno al 50% en el consumo de energía final en todas las zonas. La reducción de consumo es del 52% en la tipología de los años 60, y del 44 % en la tipología de los años 80.

 

Cumplir con el CTE

Según el investigador de la Universidad del País Vasco, se ha comprobado que la rehabilitación permite actualizar los edificios de los años 60 y 80 para cumplir las exigencias del Código Técnico de la Edificación, rehabilitaciones que reducen en gran medida la dependencia en el precio de la energía.

 

Gracias al análisis de ciclo de vida a 30 años que recorre el informe se muestran los caminos a seguir en cada uno de los casos. Es por ello que Hidalgo recomienda que las decisiones de los propietarios se tomen considerando todos los aspectos: la inversión inicial, el mantenimiento y los posibles incrementos de la energía a futuro.

 

Las rehabilitaciones analizadas permiten beneficiarse de las ayudas a la rehabilitación procedentes de los Fondos Next Generation. Dependiendo de la tipología, de la zona y del grado de rehabilitación se puede recuperar desde un 46% de la inversión, como mínimo, hasta un máximo del 88%. No obstante, en referencia a ello, Juan María Hidalgo cree que, con visión a 2050, “sería mejor que las ayudas a la rehabilitación fueran más estables, con menos cambios legislativos y, sobre todo, ágiles en su tramitación. También vemos muy necesario que se ayude a reforzar el tejido de empresas y profesionales especializados, que no haya olas de rehabilitación, sino un cambio progresivo y creciente”.

 

“Para poder descarbonizar todos los edificios en los más de 20 años que faltan para 2050, necesitamos ampliar el sector de la rehabilitación con base sólida, que dé confianza a todas las partes, gracias a obras de calidad y a un precio razonable”, concluye este experto.