Más de ocho millones de viviendas deberán rehabilitarse en España antes de 2030
Este 2026 será un año clave para la transformación energética del parque residencial español. Pese a que la Unión Europea ha marcado 2030 como el horizonte para mejorar la eficiencia energética del parque residencial, España deberá adaptar su normativa a la Directiva de Eficiencia Energética de la Unión Europea (EPBD) antes del próximo mes de mayo, lo que reforzará las exigencias de eficiencia energética en las viviendas y, de forma progresiva, impactará en su venta y alquiler, en línea con los objetivos climáticos europeos.
Teniendo en cuenta, además, los ambiciosos planes del Ministerio de Vivienda para la renovación del parque inmobiliario y el reconocimiento generalizado de que la eficiencia energética es un motor del ahorro y la sostenibilidad, se estima que la rehabilitación energética de viviendas va a iniciar este año una fase acelerada que marcará el camino del sector inmobiliario y de la economía en general.
Y es que, según el Ministerio de Vivienda, antes de 20230 será necesario rehabilitar más de ocho millones de viviendas para cumplir con los requerimientos de la directiva, que exige una calificación mínima E para vender o alquilar las viviendas; para descarbonizar el parque inmobiliario, reducir las emisiones de CO₂ y combatir la pobreza energética.
Para Felipe Reuse, director general en España de Property Partners, «la nueva normativa europea va a actuar como un catalizador del mercado. Muchos propietarios, especialmente de viviendas antiguas, se van a enfrentar a la disyuntiva de invertir en la rehabilitación energética de su propiedad o vender», afirma. «Nuestra experiencia nos indica que una parte relevante de esos propietarios optarán por salir al mercado y vender sus propiedades, lo que generará oferta y oportunidades tanto para compradores como para inversores que apuesten por la renovación energética».
Actualmente, el parque residencial representa alrededor del 30% del consumo energético final a nivel mundial y aproximadamente el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Gran parte de este consumo se gasta en calefacción, agua caliente y climatización. Por ello, la renovación energética de viviendas es clave para luchar contra el cambio climático, según el informe Energy Efficiency 2025 publicado por BUILD UP y Renovate Europe.
Además, la rehabilitación energética profunda aporta ventajas económicas a los propietarios, ya que puede suponer hasta un 60% de ahorro en la factura energética anual y las viviendas con mejor calificación energética tienen un valor de mercado entre un ocho y un doce por ciento superior al de casas menos eficientes, según estimaciones de idealista y Tinsa.
Vender o rehabilitar, gasto o inversión
Aunque España ha logrado reducir un 10% el consumo energético residencial entre 2020 y 2023, solo el 1,1% del parque de viviendas cuenta actualmente con la calificación energética A, la más eficiente, según datos de Brainsre y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
La tasa actual de rehabilitación energética apenas alcanza el 0,08 % del parque total, lejos del 2 % anual que marca la Comisión Europea como objetivo mínimo. Países como Francia (2,01 %), Alemania (1,49 %) o Italia (0,77 %) están muy por delante en esta materia. La Fundación Renovate Europe estima que, si todos los hogares europeos adoptaran medidas de eficiencia energética, podrían alcanzarse ahorros de hasta 312.000 millones de euros anuales en 2050, tanto en costes energéticos como en salud pública y productividad.
En este contexto, Property Partners, especialista en la gestión de propiedades residenciales y comerciales, alerta de la creciente preocupación por viviendas más sostenibles en el mercado del lujo: «la transición energética no es una tendencia: es una necesidad urgente», afirma su director general.



