Nace el Proyecto CLIC, una iniciativa nacional de I+D para la industrialización de la edificación

Nace el Proyecto CLIC, una iniciativa nacional de I+D para la industrialización de la edificación

Ante el desafío que supone la escasez de viviendas y con el objetivo de contribuir, desde el conocimiento científico-técnico, a la mejora de la competitividad en la construcción de viviendas industrializadas, se ha puesto en marcha el  Plan CLIC (Construcción Local, Integrada y Compatible), una iniciativa que busca que la industrialización sea un ecosistema cohesionado. El proyecto está liderado por el Clúster de Hábitat Eficiente, AEICE, en un consorcio en el que participan cerca de 20 entidades.

 

“No se trata únicamente de construir más rápido, sino de asegurar que los sistemas industrializados que están surgiendo en el mercado sean compatibles entre sí y con la construcción tradicional, evitando la fragmentación del sector”, apuntan desde el Clúster de la Edificación, uno de los promotores del proyecto.

 

Retos y aspectos claves

 

La interoperabilidad digital, la mejora del impacto ambiental y la creación de un tejido industrial basado en fabricación distribuida, son algunos de los retos que se abordarán en el marco del proyecto, con el propósito de  incrementar la calidad, reducir los costes y mejorar la sostenibilidad. También se tratarán aspectos clave como la potenciación de la compatibilidad y la integración entre sistemas, la mejora del impacto ambiental a través de la optimización de recursos, la evaluación de los impactos y la economía circular; el fomento de técnicas avanzadas de interoperabilidad y digitalización; la mejora de los procesos productivos y la transferencia de conocimiento al sector.

 

CLIC cuenta con un calendario de acciones estructurado en seis paquetes de trabajo, que abarcan desde la gestión operativa hasta investigaciones profundas en logística y sostenibilidad. Tras una fase inicial de lanzamiento y coordinación técnica, el plan se centrará en el análisis de sistemas existentes y la definición de reglas de compatibilidad.

 

Durante el año 2026, se llevará a cabo la validación sectorial, el modelado de escenarios productivos y una fase final de transferencia masiva de resultados. Esta hoja de ruta pretende fortalecer la autonomía de la industria de la construcción en España, avanzando en cumplimiento de los objetivos europeos de neutralidad climática.