Sedigas aplaude el aval de la Comisión Europea a las calderas de gas más allá del horizonte 2040

Sedigas aplaude el aval de la Comisión Europea a las calderas de gas más allá del horizonte 2040

Tras la publicación reciente de la  guía oficial para la transposición de la Directiva (UE) 2024/1275 sobre la eficiencia energética de los edificios (EPBD),  la Asociación Española del Gas, Sedigas, muestra su satisfacción por el aval que la Comisión da a las calderas de gas, ya que dicha publicación «no determina, en ningún caso, un escenario de prohibición de las calderas de gas», sino que «corrige interpretaciones erróneas previas y establece criterios regulatorios que reconocen la diferenciación entre tipos de combustibles y tecnologías aplicadas en la calefacción de viviendas, oficinas y espacios comerciales».

 

Como indica la Asociación, «la guía aclara que las calderas que utilizan gases renovables como biometano, hidrógeno renovable o combustibles renovables de origen no biológico (RFNBOs) no serán consideradas tecnologías basadas en combustibles fósiles a partir de 2040, al contrario de lo que algunas fuentes apuntaban hasta ahora». En consecuencia, «su instalación y operación seguirán permitidas conforme al marco normativo europeo».

 

Esta interpretación refuerza, en opinión de Sedigas, el principio de neutralidad tecnológica recogido en la Directiva y proporciona seguridad jurídica y operativa tanto a los consumidores como a los agentes industriales y energéticos.

 

En este sentido,  «la guía elimina ambigüedades previas y descarta, con respaldo normativo, la hipótesis de una retirada obligatoria de las calderas actualmente en funcionamiento. La clave regulatoria reside en el tipo de combustible empleado a partir de 2040, no en la tecnología utilizada. Por tanto, no será necesario sustituir los equipos existentes si están habilitados para operar con gases renovables, condición que ya cumple la amplia mayoría de instalaciones del parque residencial español.

 

Este principio es aplicable tanto a edificios conectados a red como a instalaciones autónomas. Para su aplicación, los Estados miembros deberán establecer mecanismos de verificación, disponiendo hasta mayo de 2026 para incorporar esta definición a sus marcos jurídicos nacionales. Asimismo, antes de 2027 deberán presentar planes nacionales de renovación de edificios que incluyan medidas concretas para la promoción de alternativas renovables y la eliminación progresiva de calderas que utilicen combustibles fósiles.

 

Una solución realista para el hogar español medio

 

Las calderas de condensación de alta eficiencia, implantadas de forma generalizada en el parque residencial, ofrecen un rendimiento energético un 25% superior al de tecnologías convencionales y permiten reducir hasta un 35% las emisiones de CO₂. Esta tecnología representa una alternativa económica, eficaz y de rápida implantación para avanzar en la descarbonización térmica del sector residencial.

 

Además, son plenamente compatibles con biometano y mezclas que incluyan hasta un 20% de hidrógeno renovable, sin necesidad de realizar modificaciones técnicas. Esto permite maximizar el aprovechamiento de la infraestructura gasista existente, facilitando una transición energética ágil, eficiente y no disruptiva para los usuarios al no tener que acometer inversiones masivas en infraestructuras o equipos.