Un colegio de la localidad cordobesa de Belalcázar renueva sus instalaciones para mejorar su eficiencia energética

Un colegio de la localidad cordobesa de Belalcázar renueva sus instalaciones para mejorar su eficiencia energética

El Colegio de enseñanza de infantil y primaria (CEIP) ‘Sor Felipa de la Cruz’, situado en Belalcázar, en la provincia de Córdoba, ha iniciado la rehabilitación energética y la renovación de sus instalaciones térmicas y de iluminación para mejorar su eficiencia.

Las actuaciones, que se enmarcan en el proyecto de Economía Baja en Carbono, cuyas ayudas han sido tramitadas por la Diputación de Córdoba al IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), en el seno del programa operativo FEDER Plurirregional de España (POPE) 2014-2020, posibilitan la rehabilitación energética de la envolvente térmica de las instalaciones de iluminación interior y climatización del edificio del colegio mediante utilización de tecnologías TI, la instalación solar térmica y la renovación de las instalaciones para el uso térmico de la biomasa.

El proyecto cuenta con un presupuesto inicial de 452.000 euros, que serán financiados en un 80% por la UE, un 9,38% por la Diputación y un 10,62% por el Ayuntamiento.

Envolvente e instalaciones

La rehabilitación energética de la envolvente térmica del edificio del colegio de 2.430 m2 de superficie incluye la sustitución de 80 ventanas y 5 puertas de la envolvente exterior así como la instalación de trasdosado interior en las paredes exteriores en la zona de educación infantil.

Igualmente, se procederá a la mejora de la eficiencia energética de las instalaciones de iluminación interior y climatización mediante tecnologías TIC. Se implantará un sistema de gestión, control activo y monitorización de la demanda de energía de las instalaciones de iluminación interior y de energía térmica del edificio con monitorización de consumos instantáneos y acumulados de energía eléctrica consumida, control de estado de iluminación y suministro de calefacción por estancias y zonas en función de la presencia, condiciones ambientales y programación de uso. Se incluye el encendido y apagado de luminarias y suministro o corte de agua caliente a radiadores individuales. Variación de caudal de agua caliente en función de los requerimientos. Creación de históricos de consumos y previsiones de gastos energéticos. Con este sistema se prevé un ahorro en calefacción del 23,63 % y en iluminación del 16,57 %.

En cuanto a la instalación solar térmica para la producción del 87% de la demanda actual de agua caliente sanitaria (ACS) del edificio del colegio. Se instalarán 30 placas solares térmicas de 47,46 kW de potencia para cubrir las necesidades previstas de 1.350 litros/día.

Por último se sustituirá la caldera y equipos existentes por una caldera de biomasa para la producción de energía térmica para la calefacción del edificio. La actuación contempla la adaptación de la sala de calderas, sustitución de la actual instalación de gasóleo por una caldera de 200KW de péllets, depósito de inercia y silo de 30 m3.

La importancia de este proyecto ha sido resaltada recientemente por la  vicepresidenta primera y delegada de Asistencia Económica a Municipios y Mancomunidades de la institución provincial, Dolores Amo, quien acompañada en el encuentro de presentación por el alcalde de la localidad, Francisco Luis Fernández, ha subrayado el objetivo de la rehabilitación es,  “reducir las emisiones de CO2 del edificio en grado suficiente para obtener una mejora de al menos una letra en la calificación energética, reducir los costes de uso de calefacción, del agua caliente sanitaria y de pérdidas al exterior, y conseguir optimizar los tiempos de utilización de la calefacción y la iluminación”. Este conjunto de cambios, ha indicado la delegada, “ha de dar como resultado un menor gasto en el acondicionamiento térmico tanto en condiciones de invierno como de verano. La eficiencia energética del edificio se aumenta en muy alto grado, aumentando el uso de energías renovables y minimizando los consumos, y por tanto, reduce las emisiones de CO2. Está previsto un salto en la calificación energética de D a A, tanto en consumo de energía primaria como en emisiones de CO2”.